Los dueños de la vivienda, heredada tras el fallecimiento de su madre, fueron alertados a mediados de septiembre por los vecinos del lugar de que una pareja había forzado la cerradura de la casa y se habían instalado en su interior. Procedieron a llamar a la Policía que se personó ese día en el lugar no pudiendo proceder al desalojo inmediato de los ocupantes por alegar éstos que se habían instalado allí hacía una semana, por lo que no se pudo apreciar un delito flagrante.

En ese momento contactaron con nuestro compañero José Pazos Alvariño, socio de Abbantia Law Firm Vigo, para encomendarle la tramitación judicial del desalojo. El procedimiento judicial se está desarrollando como delito leve de usurpación (el allanamiento implica que se ocupe la vivienda habitual del propietario) habiendo sido señalada una vista la semana posterior a la ocupación a la que no acudieron los denunciados pues no fue posible su citación.

Ante esa situación, y con la intención de lograr la recuperación de la posesión por los clientes de la forma más rápida posible, se solicitó al Juzgado que se acordase como medida cautelar el desalojo de los ocupantes de forma inmediata y con carácter previo a la celebración de la vista, alegando “periculum mora”.

Tras los trámites legales y vistas las alegaciones de las partes y del Ministerio Fiscal, que informó de forma favorable a la adopción de la medida cautelar instada por el letrado de la familia, se resolvió mediante auto llevar a cabo dicho desalojo oficiando al CNP para su ejecución, que se materializó el pasado viernes 11 de noviembre de 2022, 56 días después de la ocupación lo cual constituye si no el período más corto en lograr recuperar la vivienda desde su usurpación con total seguridad uno de los desalojos más rápidos de España por vía legal.

Fuente: Lavozdegalicia.es y Abbantia.com