En esta época de crisis cuyas consecuencias aún estamos lejos de poder evaluar y cuantificar el Real Decreto-ley 8/2020 de 17 de marzo incluye una medida que viene a modificar la regulación del plazo previsto por la Ley Concursal para que el deudor que se encuentre en estado de insolvencia tenga el deber de solicitar la declaración de concurso.

El Real Decreto-ley prevé que mientras esté vigente el estado de alarma, el deudor que se encuentre en estado de insolvencia no tendrá el deber de solicitar la declaración de concurso.

Para evitar la cascada de concursos necesarios la norma además establece que hasta que no transcurran dos meses a contar desde la finalización del estado de alarma, los jueces no admitirán a trámite las solicitudes de concurso necesario que se hubieran presentado durante ese estado o que se presenten durante esos dos meses. Además prevé que si se hubiera presentado solicitud de concurso voluntario, se admitirá éste a trámite, con preferencia sobre el necesario, aunque fuera de fecha posterior.

En la misma línea,  la norma establece que tampoco tendrá el deber de solicitar la declaración de concurso, mientras esté vigente el estado de alarma, el deudor que hubiera comunicado al juzgado competente para la declaración de concurso la iniciación de negociación con los acreedores para alcanzar un acuerdo de refinanciación, o un acuerdo extrajudicial de pagos, o para obtener adhesiones a una propuesta anticipada de convenio, aunque hubiera vencido el plazo a que se refiere el apartado quinto del artículo 5 bis de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

Este cambio, unido a otro previsto en el Real Decreto-ley, la ampliación de los plazos de formulación y aprobación de las cuentas anuales,  puede suponer una importante  modificación en la perspectiva con la que el empresario se ha de enfrentar a situaciones de inmediata falta de liquidez. Ahora se podría considerar que el horizonte para que el empresario deudor esté obligado a presentar concurso ha cambiado. Incluso aunque ya hubiese podido haber indicios en las cuentas anuales de 2019 de la obligación de acudir al concurso o a la adopción de medidas para reestablecer el equilibrio de la compañía.

De hecho,  este nuevo horizonte, que se alarga en el espacio tiempo está, a su vez,  acompañado de una nueva regulación de los supuestos en los que el empresario ha de adoptar medidas frente a las causas de disolución de la sociedad.

El Real Decreto-ley prevé que en caso de que, antes de la declaración del estado de alarma y durante la vigencia de ese estado, concurra causa legal o estatutaria de disolución de la sociedad, el plazo legal para la convocatoria por el órgano de administración de la junta general de socios a fin de que adopte el acuerdo de disolución de la sociedad o los acuerdos que tengan por objeto enervar la causa, se suspende hasta que finalice dicho estado de alarma y que si la causa legal o estatutaria de disolución hubiera acaecido durante la vigencia del estado de alarma, los administradores no responderán de las deudas sociales contraídas en ese periodo.

En definitiva se da tiempo al empresario para poder buscar soluciones a su empresa sin incurrir en inmediatas responsabilidades, sin tener que promover disoluciones o concursos con la finalidad de evitar esa posibles responsabilidades.

Con la regulación previa, modificada por el Real Decreto-ley con carácter temporal, no lo olvidemos, en el despacho hemos recibido muchas, numerosas peticiones de analizar el pre-concurso y el concurso de las empresas de clientes, temerosos todos de incurrir en responsabilidades por dejar trascurrir el plazo preceptivo de presentar la solicitud.

Esta nueva situación del empresario frente a la insolvencia, frente a las causas de disolución va a dar mucho juego y de momento permitirá solicitar ayudas en los términos del Real Decreto-ley a empresarios que de haber tenido que presentar el 5bis o el concurso no hubieran podido, ya que el propio Real Decreto ley los excluye.

ÁNIMO.

Quedamos a su entera disposición.

Carlos Montesa Kaijser.

Abogado-Socio

carlos.montesa2@abbantia.com