El Tribunal Supremo ha dictado reciente sentencia en la que prohíbe al condenado el acceso a youtube, considerando que las redes sociales también pueden ser consideradas lugar de ejecución del delito (sentencia nº 547/2022, ponente Exmo. Sr. D. Manuel Marchena Gómez)

El Supremo estima el recurso presentado por el Ministerio Fiscal contra una sentencia que suprimió dicha pena, considerando que el lugar de ejecución del delito fue la vía pública. Sin embargo, el Alto Tribunal entiende que se trata de algo más que de unos hechos ejecutados en la vía pública. Los hechos fueron grabados en vídeo por el acusado, siendo solo un fragmento de la conducta delictiva que comenzó con el desafío que aceptó como youtuber y que compartió por la red de forma que se difundieron descontroladamente.

Entiende el Tribunal que el delito se preparó en el marco de la aplicación de internet, comenzando así su efecto destructivo de la dignidad personal de la víctima que se intensificó mediante su divulgación por internet.

Las redes sociales no son solo el instrumento para la comisión de algunos delitos de muy distinta naturaleza. Pueden ser también el escenario en el que el delito se comete.