El Covid ha traído consigo muchas cosas malas, eso desde luego. Sin embargo, este virus ha abierto la puerta a un nuevo estilo de vida que incluye la posibilidad de trabajar desde casa, desde la playa o la montaña, e incluso desde otros países del mundo, demostrando que la presencialidad, en muchos sectores, no es en absoluto necesaria.

Ante esta nueva realidad, el gobierno de España –al igual que muchos gobiernos de los distintos países de nuestro entorno– ha tenido que tomar medidas para adaptarse jurídicamente mediante la regulación del teletrabajo; pero, sobre todo, ha aprovechado para sacar rédito a la situación y explotar uno de los principales potenciales de nuestro país: el buen tiempo y la diversidad paisajística que tanto atrae a los turistas de todo el mundo.

Si a lo anterior le añadimos que uno de los principales retos a los que se enfrenta España desde hace unos años es el éxodo a las ciudades y grandes urbes, la situación actual nos brinda una magnífica oportunidad para combatir la despoblación de las áreas rurales y poner fin –o al menos intentarlo– a la llamada “España vaciada”.

Diversas encuestas realizadas tras los meses de confinamiento han constatado que el entorno rural hace aumentar la productividad de las personas, además de ser mucho más sostenible, tranquilo y económico; a diferencia del clima urbano, mucho más frenético y estresante, y ligado inevitablemente a la existencia de dificultades de movilidad, los altos índices de contaminación o el elevado precio de la vivienda. Pero lo cierto es que el “pueblo” no dispone de las facilidades de las que goza la ciudad -a día de hoy, principalmente, una conexión estable a internet y cobertura móvil-; y es por ello por lo que se están implementando ya medidas para mejorar esta situación y a atraer a las áreas rurales, no sólo a jóvenes trabajadores españoles, sino también a familias extranjeras e inversores foráneos.

En este sentido hablamos de los “nómadas digitales” o lo que es lo mismo: personas que no disponen de un lugar fijo de trabajo en el mundo y que se desplazan a su antojo trabajando siempre en remoto.

Pensando en fomentar que España sea el destino deseado para este tipo de personas, a finales del pasado año 2021 se aprobó un proyecto de ley para el fomento del ecosistema de las empresas emergentes -hoy conocidas como startups-, en la que se pretende atraer talento a nuestro país otorgando beneficios fiscales para inversores extranjeros que constituyan nuevas sociedades en España de forma más ágil, con menos burocracia y con más subvenciones y ayudas del estado. Asimismo, se introducirá una nueva categoría de visado de estancia y permiso de residencia para el teletrabajo, que permitirá también la reagrupación familiar, para así tener regularizada la situación de extranjería.

En cuanto a las principales novedades que se introducirán en la futura “ley de startups” destacamos las siguientes:

1.       Destinada a “empresas emergentes”. Esta denominación no sólo incluye a empresas de nueva creación con domicilio social o establecimiento permanente en España, sino también a aquellas que tienen menos de 5 años de vida (o 7 para las sociedades de base tecnológica y otros sectores estratégicos con tecnología propia diseñada íntegramente en nuestro país).

2.       Mejora en los aspectos formales de constitución de empresas y reducción de plazos de inscripción:

2.1      Se tramitará la constitución íntegramente de forma telemática mediante un documento único electrónico.

2.2      La sociedad podrá estar inscrita en un plazo de 5 días hábiles contados desde el siguiente al de la fecha del asiento de presentación en el Registro Mercantil. Todo ello sin costes notariales y registrales.

2.3   Durante los 3 primeros años, se excluirá a las startups de las exigencias relativas al reequilibrio patrimonial exigido para evitar las causas de disolución previstas en la Ley de Sociedades de Capital.

3.       Reducción de requisitos burocráticos para no residentes:

3.1      Se permitirá el pasaporte como documento identificativo válido durante los primeros 6 meses de estancia, sin que sea necesario obtener un número de identificación de extranjero para ello. Bastará con adquirir un número de identificación fiscal de forma telemática para la constitución de la sociedad.

3.2      Se favorecerá la equivalencia de documentos extranjeros (poderes de representación y documentos notariales, etc.): no se exigirá adecuar su contenido al ordenamiento jurídico español

4.       Beneficios fiscales:

4.1      Disminución del número de periodos impositivos anteriores al desplazamiento a territorio español durante los cuales el contribuyente no puede haber sido residente fiscal en España para acogerse a la legislación fiscal especial de extranjeros (la llamada “ley Beckham”): pasa de 10 a 5 años.

4.2      Reducción del Impuesto de la Renta de No Residentes (IRNR) y del Impuesto de Sociedades (IS) al tipo del 15% durante un plazo máximo de 4 años

4.3      Posibilidad de aplazamiento de la deuda tributaria del IRNR e IS durante un plazo máximo de 12 meses y eliminación de los pagos fraccionados por los mismos durante los 2 años posteriores a aquel ejercicio en el que se haya obtenido una base imponible positiva.

4.4      Se incrementa la deducción por inversión en empresa de nueva o reciente creación del 30 al 50 % y aumentando la base máxima de 60.000 a 100.000 €

4.5      Exención de hasta 50.000 €/año de las llamadas “stock options” (retribución mediante entrega de acciones o participaciones sociales) y retraso de su tributación al momento de hacerse líquidas, bien por venta de acciones o por salida a bolsa de la empresa.

4.6      Flexibilización en la generación de autocartera en las sociedades limitadas y mejora en la tributación de la adquisición de acciones y participaciones sociales propias.

Por otro lado, la nueva categoría de visado para teletrabajadores de carácter internacional, se concederá a aquellos trabajadores y profesionales que desempeñen su labor de forma exclusivamente telemática para empresas radicadas fuera del territorio español y que cumplan una serie de requisitos.

Será un visado válido inicialmente para 1 año mientras que sus titulares trabajan para sí mismos (autónomos) o para empleadores en cualquier lugar del mundo. Y podrá renovarse, una vez transcurrido ese tiempo, mediante la solicitud de una autorización de residencia por un período máximo de 3 años, renovable por otros 2 años. De este modo, los extranjeros que dispongan de dicho permiso podrán obtener la residencia permanente a los 5 años.

Asimismo, permitirá la reagrupación familiar de cara a fomentar que aquellos trabajadores desplazados a España puedan venir acompañados de sus familias.

En conclusión, esta nueva forma de vida que ha venido de la mano de la pandemia parece que va a permitir que España, de una vez por todas, se modernice y digitalice, abriendo así las puertas al resto del mundo para atraer inversión que, a su vez, sirva para reactivar la economía tan dañada que ha dejado el virus que nos ha azotado en estos últimos años.

Ana Fernández Ballesteros

Abogada/Lawyer


Coronavirus has brought with it a new lifestyle that includes the possibility of working from home and even from other countries in the world, demonstrating that presence, in many sectors, is not necessary at all.

Faced with this new reality, the Spanish government –like many governments of the different neighbour countries– has had to take measures to regulate telework; but, above all, it has taken advantage of the situation and exploit one of the main potentials of our country: good weather and landscape diversity, which are some of the attractions for tourists from all over the world.

Adding the fact that one of the main challenges Spain has been facing for some years now is the exodus to cities, the current situation offers us a magnificent opportunity to combat the depopulation of rural areas.

It is an evidence that villages are more sustainable, relaxing and economical than big cities, which are more stressful and are linked to mobility difficulties, high levels of pollution or high price of housing. According to recent surveys rural environment increases people’s productivity, so even if villages do not have the facilities a city enjoys –mainly a stable internet and mobile connection– this fact might be a good attractive not only for young Spanish workers to move to small villages, but also for foreign families and investors, as long as it is linked to the implementation of real measures to face internet problems.

We can speak of “digital nomads” to refer people who do not have a fixed place of work in the world and who work or are willing to work remotely.

Thinking of promoting Spain as the desired destination for this type of people, at the end of last year 2021 a new draft bill has been approved for the promotion of the ecosystem of emerging companies –startups–, which aims to attract talent to our country by granting tax benefits for foreign investors who set up new companies in Spain in a more agile way, with less bureaucracy and with more subsidies from the state. Likewise, a new category of stay visa and residence permit will be introduced for teleworking, which will also allow family regrouping, in order to regularize the situation of foreigners.

As regards the main changes to be introduced in the future “startups law” we might highlight the following:

  1. Aimed at “startups”. This denomination not only includes newly created companies with registered office or permanent establishment in Spain, but also those that are less than 5 years old (or 7 for technology-based companies and other strategic sectors with proprietary technology designed entirely in our country).
  2. Improvement in the formal aspects of company incorporation and reduction of registration timings:
  • The incorporation will be processed entirely telematically by means of a single electronic document.
  • The company may be registered within 5 working days from the day following the date of the filing entry in the Commercial Registry. All this without notary and registry fees.
  • During the first 3 years, startups will be excluded from the requirements relating to the equity rebalancing required to avoid the causes of dissolution provided for in the Capital Companies Act.
  1. Reduction of bureaucratic requirements for non-residents:
  • The passport will be allowed as a valid identification document during the first 6 months of stay, without it being necessary to obtain a foreigner identification number (NIE) for this purpose. It will be sufficient to acquire a tax identification number (NIF) telematically for the incorporation of the company.
  • The equivalence of foreign documents (powers of attorney and other notarial documents) will be favored: it will not be required to adapt their content to the Spanish legal system.
  1. Tax benefits: 
  • Decrease in the number of tax periods prior to moving to Spanish territory during which the taxpayer cannot have been a tax resident in Spain in order to take advantage of the special tax legislation for foreigners (the “Beckham law”): from 10 to 5 years. 
  • Reduction of the Non-Resident Income Tax (IRNR) and Corporate Income Tax (IS) at the rate of 15% for a maximum period of 4 years.
  • Possibility of deferral of the IRNR and IS tax debt for a maximum period of 12 months and elimination of its fractioned payments during the 2 years following the year in which a positive taxable income has been obtained.
  • The deduction for investment in new or recently created companies is increased from 30% to 50% and the maximum base is increased from 60,000 to 100,000 €.
  • Exemption of up to 50,000 €/year of stock options (remuneration by means of delivery of shares or stockholdings) and delay of their taxation at the time they become liquid, either by sale of shares or by the company’s IPO.
  • Flexibility in the generation of treasury stock in limited liability companies (LLC) and improvement in the taxation of the acquisition of own shares and holdings.

On the other hand, the new category of visa for international teleworkers will be granted to those workers and professionals who work exclusively telematically for companies located abroad the Spanish territory and who meet certain requirements.

It will be a visa initially valid for 1 year while a person is self-employed working in Spain or for employers anywhere in the world. It may be renewed by applying for a residence authorization for a maximum period of 3 years, renewable for another 2 years. In this way, foreigners holding such permit may obtain permanent residence after 5 years in Spain.

It will also allow family regrouping in order to encourage workers posted to Spain to come with their families.

In conclusion, this new way of life that has come hand in hand with the coronavirus seems to allow Spain, once and for all, to modernize and digitalize. Thus it may open up the doors to the rest of the world to attract investment and reactivate the economy so damaged by the virus that has hit us in recent years.

Ana Fernández Ballesteros

Abogada/Lawyer