Nos encontramos ante un pronunciamiento judicial que puede afectar en gran medida a muchos empresarios físicos cuya responsabilidad se veía enervada o salvada por la interposición de una personalidad jurídica (una sociedad).

En este caso, el Tribunal Supremo ha resuelto extender la responsabilidad solidaria al administrador de una sociedad que poseía en 100% del capital social por deudas laborales (reclamación de despido nulo) que, si bien fueron objeto de reclamación por los trabajadores con anterioridad a la declaración de la concurrencia de una causa legal de disolución previstos en el art.363 del TRLSC, han sido entendidas por la Sala como producidas con posterioridad en aplicación del art. 376 del TRLSC, y ello puesto que el administrador omitió el deber de acordar la convocatoria de una junta general para abordar la concurrencia de una causa legal de disolución, habiendo transcurrido un plazo superior al de los dos meses previstos en tal precepto.

En este sentido, razona la Sentencia referenciada que, según la jurisprudencia en la materia y en aplicación del artículo 367 del TRLSC, al no tratarse de una responsabilidad cuasi-objetiva, sino de una responsabilidad por deudas ex lege, para apreciar la responsabilidad solidaria del administrador, no es necesario que este haya actuado dolosamente, o con conocimiento de las circunstancias, si no que basta con que concurran los siguientes requisitos (sentencias 942/2011, de 29 de diciembre, y 395/2012, de 18 de junio):

1) la concurrencia de alguna de las causas de disolución de la sociedad previstas en el art. 363.1 LSC.

2) la omisión por los administradores de la convocatoria de junta general para la adopción de acuerdos de disolución o de remoción de sus causas, o de la solicitud de concurso, o la disolución judicial

3) el transcurso de dos meses desde que concurre la causa de disolución o desde la fecha de la junta contraria a la disolución.

4) la imputabilidad al administrador de la conducta pasiva.

5) la inexistencia de causa justificadora de la omisión.

En este contexto, el artículo 367.1 del TRLSC establece expresamente que los administradores “Responderán solidariamente de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución”; sin embargo, en el presente caso, y aun siendo las deudas y su correspondiente reclamación (despido nulo) anteriores a la causa de disolución, entiende el Tribunal Supremo que la sentencia del Juzgado de lo Social que acordó la extinción del contrato de trabajo reviste de carácter constitutivo (desde el momento de dictarse Sentencia, que fue posterior a la causa de disolución) y, por lo tanto, es ese preciso momento en el que nace la deuda u obligación cuya responsabilidad se extiende al administrador.

 

Alejandro Bugarín Romero

Abogado/Lawyer

Departamento de Derecho Laboral y Seguridad Social

Abbantia – Martínez Echevarría

Oficina de Sevilla

Fuente: Abbantia.com