El Tribunal Supremo ha dictado sentencia declarando nula la cláusula suelo de un contrato de subrogación hipotecaria suscrito entre una entidad bancaria y un alto ejecutivo, afirmando que la elevada cualificación profesional no suple el deber de información del banco, que deberá restituir al demandante lo indebidamente cobrado.

Si bien la Audiencia Provincial de Barcelona revocó la sentencia del juzgador de instancia y  consideró que la cláusula suelo era «clara y sencilla» y que los demandantes debían necesariamente conocerla al haber tenido capacidad de negociación, en la medida en que se mejoraron determinadas condiciones del contrato, ahora el Supremo ha dado la razón a los demandantes y entiende que el hecho de que se trate de una subrogación en el préstamo hipotecario del promotor que vende la vivienda «no exime a la entidad bancaria de su obligación de suministrar al consumidor información que le permita adoptar su decisión de contratar con pleno conocimiento de la carga económica y jurídica que le supondrá subrogarse como prestatario en el préstamo hipotecario, sin necesidad de realizar un análisis minucioso y pormenorizado del contrato».

Fuente: Elderecho.com