El Tribunal Supremo ha dictado reciente sentencia validando la denuncia anónima dentro de una empresa como origen de una investigación interna para destapar un fraude, en especial en los casos en el que la empresa no tenía implantado un programa de cumplimiento normativo interno.

El tribunal recuerda que el ‘canal de denuncias interno’, también denominado whistleblowing, ha sido incluido en la reciente directiva 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, que protege a las personas que informan sobre infracciones del derecho de la Unión.

Así, fueron condenados cinco trabajadores de una empresa siendo el origen de la investigación una denuncia anónima recibida en el departamento de recursos humanos de la empresa que advertía de que se estaban realizando maniobras fraudulentas en las entregas y clasificación de materiales, lo que dio pie a la investigación interna, que acabó sacando a la luz los hechos.

Fuente: Expansion.com