Una trabajadora fue despedida sin derecho a indemnización tras demostrar la empresa en la que trabajaba que había falsificado hasta tres partes médicos en menos en un año. La empleada escribió de su puño y letra en los correspondientes partes “reposo entre 24 y 48 horas”, conocedora de que si los facultativos indicaban esto no se descontaría de la nómina la ausencia, según figuraba en el convenio colectivo de la compañía.

Cuando la trabajadora fue despedida recurrió a los tribunales y la empresa contrató a un perito calígrafo que determinó que los partes médicos podían haber sido emitidos fraudulentamente por la empleada, ya que todos ellos poseían «la misma constante gráfica» en la frase «reposo 24 horas»

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León declaró la procedencia de este despido por «el quebrantamiento de la buena fe contractual de carácter grave al falsear un parte médico».

Fuente: Expansion.com