Un conductor fue sancionado al pago de mil euros de multa y retirada de seis puntos del carnet de tras un control policial en el que se detectó el consumo de drogas.

Lo que se prohíbe es conducir con presencia de drogas en el organismo, influya o no su consumo en la conducción, que está autorizada si la sustancia se toma bajo prescripción médica, pero siempre que se cumpla otro requisito: “siempre que se esté en condiciones de utilizar el vehículo conforme a la obligación de diligencia, precaución y no distracción, y corresponde a la parte actora probar este extremo”.

El tribunal finalmente anula la sanción porque el análisis de la saliva se realizó en un laboratorio privado, y la potestad sancionadora corresponde a los órganos administrativos que la tengan expresamente atribuida, por disposición de rango legal o reglamentaria, tratándose de una competencia, que en ningún caso es delegable y mucho menos a favor de un tercero o de un particular privado.

Fuente: Economistjurist.es